Los Toros de Guisando son un conjunto escultórico vetón que se ubica en el cerro de Guisando, en el término municipal de El Tiemblo, en la provincia de Ávila.
Se trata de cuatro esculturas realizadas en granito que representan cuadrúpedos, identificados como toros o verracos (cerdos sementales), con preferencia a la suposición de que se trata de toros, ya que algunas de las piezas presentan, en la cabeza, oquedades consideradas para la inserción de cuernos. Se datan entre los siglos II y I antes de Cristo,durante la Edad del Hierro. Estas esculturas zoomorfas son bastante frencuentes de este pueblo prerromano en las provincias de Ávila, Salamanca, Zamora y parte de Cáceres y Toledo. Probablemente se conserven en el mismo lugar donde fueron tallados.
Uno de los toros tienen una clara inscripción latina en abreviatura. Se piensa que formarian partecomo adorno de algún establecimiento, cercano a algún camino ancestral. En la Edad Media, La Cañada Real probablemente pasaría por aquí y en este lugar habría una venta,la Venta Juradera de los Toros de Guisando. Más documentado está lo que ocurrió aquí en el S XV. Este lugar fue escenario de el famoso Pacto, entre Isabel de Castilla y su hermano, el rey Enrique IV, con el que se intentaría poner fin a una sublevación de parte de la nobleza y el clero castellanos. Concluiría con el nombramiento de Isabel, como heredera al trono, el 19 de septiembre de 1468. Pero Isabel se casa un años después con Fernando en secreto, lo que enfada al rey, y esto provoca que revoque el pacto, por lo que al final fue inevitable la guerra de sucesión en la Corona de Castilla, tras la muerte de Enrique IV.



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